domingo, 15 de diciembre de 2013

Una tarde con Trueba

Fernando Trueba. Foto de Luís Vázquez Pérez
 Fernando Trueba es, sin lugar a dudas, una de las figuras más importantes del panorama cinematográfico español. Uno de los nombres que no deberían faltar en cualquier libro de historia del cine nacional. Un Oscar y tres Goyas, entre otros muchos premios, adornan las estanterías de su casa. Pero, a pesar de todo ello, uno no deja de sorprenderse ante la sencillez y cercanía que demuestra un director que se ha codeado con los más grandes y se ha convertido en uno de ellos.
Resulta curioso cómo el destino es caprichoso en multitud de ocasiones. Una tarde de marzo, en la bella ciudad de Praga, se organiza un pase de la última película de Trueba, El artista y la modelo. Durante la proyección, el abundante público quedaba encandilado con la profunda y a la vez sencilla historia de un viejo escultor francés que tan solo quiere inmortalizar el cuerpo desnudo de una joven que ha huido de la Guerra Civil española. Al finalizar el pase, el público se lleva una agradable sorpresa: Fernando Trueba se presenta en la sala para hablar con ellos.
Aprovechando mi condición de periodista me acerco a su asistente y le pregunto si puedo entrevistarle. Poco después me hallaba con mi compañero fotógrafo en una sala esperando a que el director se presentase. Fernando Trueba llegó y pareció sorprenderse al ver a dos españoles jóvenes trabajando en Praga. Tras soltar un conocido chiste sobre la localidad de donde procedo, comencé la entrevista preguntando por su última película, lógicamente.
Él parecía tener ya preparada su respuesta al hablar de la vejez y de esperar el momento oportuno para acometer cada proyecto: “He estado muchos años pensando en hacerla pero siempre la he ido retrasando porque pensaba que era demasiado joven para llevarla a cabo. Siempre he ido encontrando otras películas que hacer antes que ésta y es que El artista y la modelo trata de un hombre de 80 años y me decía a mí mismo que cuanto mayor fuese, más cerca estaría del personaje”. Tras hablar largo y tendido sobre la bellísima fotografía en blanco y negro de su última producción -“Nunca pensé en ella de otra manera”, admite– y del sorprendente casting de grandes figuras del cine –“Tenía el casting en mente ya cuando escribía el guion. Incluso a Aida Folch, que hizo su primera película conmigo, ya la tenía en mi cabeza”–, pasamos a hablar de la buena aceptación internacional que parece tener actualmente el cine hablado en castellano. “No creo que el cine se valore por el idioma en el que está hablado. Creo que siempre se ven películas de todas partes. Hubo una época en el que el cine mexicano era muy potente y se convirtió en una industria muy popular en España y Latinoamérica. También en los años 60 y 70 el cine brasileño estuvo muy de moda. Y en los últimos años hay muchos directores argentinos, mexicanos y brasileños que están haciendo muy buenas películas”, comenta.
Fernando Trueba y servidor durante la entrevista. Foto de Luís Vázquez Pérez
Trueba sigue siendo un completo defensor de la multiculturalidad frente a la dominación del cine comercial norteamericano y no dudó en hacer referencia a ello en múltiples ocasiones: “Todos vemos James Bond en lugar de ver las películas de nuestra lengua. Imagina que no pudieras leer a Borges, ni a Vargas Llosa porque lo que tienes es que leer novelas de espías de Ken Follet. Eso culturalmente sería un desastre y eso es lo que ha pasado en el cine”, explica. Por eso, uno de sus próximo proyectos es un documental que trate de rescatar y dar a conocer a todos aquellos directores y películas latinoamericanas que han vivido ocultas en un segundo plano. Trueba quiere que, en definitiva, el espectador se eduque, empiece a apreciar las historias producidas en su propia lengua y deje de acudir exclusivamente a ver las grandes superproducciones. “Los españoles no sabemos nada de Portugal ni del cine que allí se produce. Si le preguntas a un colombiano por el cine brasileño tampoco sabe nada, al igual que si le preguntas a un argentino sobre el cine mexicano. Pero en la literatura eso no ocurre. Todos sabemos quién es Vargas Llosa, quién es García Márquez, quién es Borges… Creo que eso es porque nuestros políticos han sido tradicionalmente incompetentes y corruptos.
Ahora que tenemos un Papa argentino lo primero que me vino a la mente fue un verso de Caetano Veloso que habla de ‘la incompetencia de la América católica’; bien, esa incompetencia de los políticos vendidos a las compañías internacionales ha provocado que nuestro mercado se haya entregado a las majors”.
Tras pedir un último café y convencer a su traductora para que me diese su número de teléfono, Fernando Trueba comenzó a hablarme de sus próximos proyectos como la secuela de La niña de tus ojos o sus próximas incursiones en el cine de animación junto a Mariscal tras el éxito de Chico y Rita: “Acordamos trabajar de nuevo tras aquella experiencia. Estamos pensando en dos proyectos que empezaríamos a escribir cada uno por separado y luego colaborar juntos. Lo que ocurre es que él está muy avanzado en el suyo y yo en el mío muy retrasado. Pero sí que seguiremos en la animación”. Una breve sesión de fotos con unas pequeñas esculturas que se encontraban en la entrada del cine puso el broche final al encuentro con un director de Óscar: Fernando Trueba, excelente director y mejor persona.
  • La entrevista fué realizada en el marco del FebioFest, festival de cine de Praga

Artículo publicado en SPlus Magazine