viernes, 7 de octubre de 2011

Los piratas de Silicon Valley: los comienzos de Steve Jobs


Ahora que desgraciadamente un cáncer de páncreas se ha llevado al adalid de la nueva sociedad conectada tecnológicamente, Steve Jobs, no he podido evitar recordar una pequeña y desconocida producción televisiva de 1999 que relata precisamente la época más alejada en el tiempo y menos conocida del fundador de Apple, sus inicios.

Los Piratas de Silicon Valley es una interesante producción que nos acerca a la figura de un jovencísimo Steve Jobs enamorado de la informática y que se plantea con su fiel compañero Steve Wozniak la creación de ordenadores personales accesible para la mayoría de los americanos. No lo sabían entonces, pero esa idea ha cambiado nuestro día a día puesto que ahora casi nadie vive sin utilizar una de esas máquinas electrónicas como en la que tú, querido lector, estás leyendo ahora mismo este artículo. 


Lo interesante de esta película, que está competentemente rodada e interpretada por Noah Whyle (al que ahora podemos ver en Falling Skies), Anthony Michael Hall y Joel Slotnick -que interpretan a su vez, a Jobs, Wozniak y Bill gates-, es comprobar la ascensión no sólo de Jobs, si no también la forma en que Gates se abre paso. Se puede ver Piratas de Silicon Valley no como un enfrentamiento entre buenos y malos, sino simplemente como el choque de dos genios de la informática y, sobretodo, de los negocios. Una auténtica batalla de egos. 

La película se escora quizá en demasía hacia la figura de Jobs y la creación de Apple, desde esas primeras computadoras caseras en el garage de la casa de un amigo hasta los últimos días de su primera etapa en Apple, de la que fué despedido en 1985. Nos presenta a un Steve Jobs obsesionado primero por la informática y luego por dominar y mantenerse en lo alto del sector de los ordenadores personales. Una persona a la que lo único que le importan son los resultados, que explota a sus trabajadores, que fomenta una competitividad insana y que no duda en usurpar ideas -como el ratón- a otras compañías más pequeñas y débiles.Por contra, Bill Gates es retratado más como un traidor envidioso del éxito de Jobs y su compañía, al que se acerca para robarle la idea sobre su sistema operativo. Ambos protagonistas son repasados con luces y sombras, pero mientras que Steve Jobs queda como un genio al que su propia ambición le juega una mala pasada en forma de rechazo de los suyos, Bill Gates parece más un tiránico dictador que ha conseguido ser la cabeza del imperio informático.

Piratas de Silicon Valley es un buen telefilm que recomiendo sobretodo para descubrir esos primeros pasos del que es innegablemente una de las personas que más ha cambiado a la sociedad de los últimos 25 años. Puede que no todos esos cacharros hayan salido de su mente, pero es innegable que la visión comercial de la que gozó Steve Jobs pocos la tienen. Quién sabe, podría hacerse una buena trilogía con esta película como primera parte, siguiendo con otra en la que se relatasen los años tras su despido de Apple y que aprovechó para fundar otra de las compañías más importantes de la actualidad -en este caso en el sector de la animación-, Pixar. Para acabar, qué mejor final que el que ha vivido en su vida con su regreso triunfal a Apple convertido en un nuevo mesías que con sus IPods, IPhones, IPads y demás artilugios molones ha conseguido que esa manzanita mordida pase de convertirse en un mero logotipo de una empresa, a definir un estilo de vida, una personalidad y llegar a ser para muchas personas algo casi religioso. Pero si por algo también merece ser recordado este hombre, es por su larga batalla contra el cáncer de páncreas. Un cáncer mortal dónde los haya y que no le ha impedido mantenerse al pie del cañón hasta sus últimos días. 

Steve Jobs nos ha dejado. Pero nos queda su empresa y, sobretodo, sus palabras:





3 comentarios:

Eldan dijo...

¿Sabes que no he visto esta película? Pues le tengo ganas pero por H o por B siempre se me ha pasado. No tenía ni idea de que hiciera un retrato tan "tiránico" de Gates y Jobs...

Sinceramente, no comparto en nada la filosofía de Apple, y menos cuando veo que alguna gente la trata casi como a una religión. Sin embargo creo que la tenacidad de Jobs era y es inspiradora. Su célebre discurso en la universidad me gustó mucho, tiene un gran valor humano.

Bueno, y también montó una empresa molona: Pixar. Apple ya te digo, es como Windows pero con distintos matices: al final las dos son informática de consumo, usar y tirar.

Anónimo dijo...

La peli tiene bastante similitud con la red social.

Mariana Hernández dijo...

El discurso de Jobs es de los mejores, me encanta, muy inspirador. De igual forma hay una comedia que se llama Silicon Valley, es muy divertida, e igual de emprendedores, pero un poco antisociales.