lunes, 30 de marzo de 2009

Mis escenas preferidas: C azafantasmas

Ahora que se anuncia una tercera entrega de los Cazafantasmas con el reparto original -con toda seguridad será más graciosa, puesto que los 3 están mucho más gordos y les costará más correr detrás de los espectros, con lo que todo quedará más patético y divertido (que tontería acabo de soltar)- quiero recordar una escena mítica de la primera parte. Cuando a uno le dicen que tiene que mantener la mente en blanco no puede evitar pensar en algo, aunque sea en una estupidez como la mascota de una marca de bollitos y eso es lo que sucede en esta escena en la que el señor del mal se convierte en el Stay Puff de los bollitos Mashmallows.


viernes, 13 de marzo de 2009

Watchmen

Antes de nada quiero aclarar que el cómic original de Alan Moore y Dave Gibbons es una auténtica OBRA MAESTRA y que ni de lejos el film puede acercársele. Aún así ha quedado algo bastante digno y que es una gran selección de momentos esenciales de la novela gráfica en la que a través de gruesas pinceladas conocemos la historia del segundo grupo de justicieros de Nueva York.

El film transcurre en unos años 80 en los que Nixon sigue gobernando por tercera vez consecutiva en los EEUU y el estallido de un holocausto nuclear está a punto de suceder. Un cadáver aparece en una calle, es el Comediante, un antiguo justiciero –los justicieros estaban prohibidos desde que la policía se declarase en huelga debido a la especie de intrusismo laboral que estos hacían-. Rorschach, otro justiciero que se niega a abandonar su condición como tal, empieza a investigar las causas de la muerte de El Comediante y para ello tendrá que reencontrarse con sus antiguos compañeros.

Claramente el punto fuerte de la historia original y, por tanto, de esta película es su guión. Puede parecer que no, pero es de una complejidad tremenda puesto que trata de abarcar el pasado de todos los personajes, realizar un fresco de la ucrónica sociedad americana de los ochenta e indagar en la psique y sentimientos de unos héroes sin poderes, salvo el Dr. Manhattan y más complejos que nunca. En el cómic uno podía sentarse relajado y leer cada día uno o dos capítulos de las 12 entregas con las que cuenta la serie. En el cine todo viene seguido, sin tiempo a respirar y meditar sobre lo que vemos en pantalla. Cada entrega ahondaba de forma especial en un personaje en concreto, en el film de Snyder se centra particularmente en tratar de desarrollar al oscuro y atormentado –en realidad todos están atormentados, pero este personaje especialmente- Rorschach y al Dr. Manhattan. Son los únicos personajes de los cuales se muestra algo relevante de su pasado y se pueden entender las motivaciones de por qué hacen lo que hacen. El resto, Laurie Holden, Ozymandias y el Búho Nocturno quedan bastante desdibujados respecto a sus homónimos en papel. Sin embargo, el personaje del desaparecido Comediante posee tanta fuerza que en unos cuantos flashbacks consigue erigirse en uno de los personajes con más calado de la cinta. El principal problema con el que se encuentra la cinta es con su irregular ritmo, que se limita a calcar viñeta por viñeta los primeros números de Watchmen en los que se detalla un poco a los personajes del Dr. Manhattan Rorshach y El Comediante para luego centrarse en desarrollar una trama que queda algo desangelada tras los numerosos flashbacks de la primera mitad. Aún así, el guión respeta claramente los grandes aciertos del original e incluso subsana un final que podría haber quedado muy absurdo en el cine. Pero el hecho de ceñirse a dos horas y cuarto de metraje hace que toda la complejidad del cómic se vea condensada y, como dije antes, se corre el peligro de que no se consiga captar todo lo que se pretende transmitir. A colación de esto viene el hecho de que haya numerosos momentos de gran impacto y perfectamente ejecutados que podrían ser fácilmente momentos cumbres del film aunque haya muchos pero, debido a la acumulación de estos, pierden la efectividad que tenían al leerse de forma más pausada en el cómic. No quiero entrar en el hecho de que si hay tramas que se han obviado como la de “El relato del navío negro”, la de las dos lesbianas que discuten o una mayor profundización en el pasado de los Minutemen. Esas partes vendrán desarrolladas en un documental y un film animado que saldrán a la venta en Mayo en Dvd y, aún así, son perfectamente prescindibles de la trama original sin por ello quitarle importancia al hecho de que son dos grandes narraciones dentro del cómic.

En el apartado actoral la cosa raya flojita puesto que el único que me convence es Jackie Earle Hayley como Rorschach y eso que se tira casi todo el metraje con la excepcional máscara de tintas fluctuantes. El resto realiza unas interpretaciones bastante estándard, aunque considero desastrosa la encarnación de Ozymandias por parte de Mathew Goode que parece más bien un niñito pijo educado en Yale con aires de grandeza que el hombre más inteligente del mundo.

Los efectos especiales rayan a una altura envidiable que junto al diseño de producción logran hacer que el mundo dibujado por Dave Gibbons en 1986 sea trasladado con una fidelidad del 99% a la gran pantalla. Quizá el Dr. Manhattan pece en alguna que otra ocasión de parecer un muñeco, pero eso queda disimulado por su carajo colgante que centrará la atención del espectador en más de una ocasión evitando así que se fije en los defectos en el movimiento de los labios y la expresividad del personaje –que digo yo que, no es por puritanismo, pero si se le hubiese puesto el calzón azul que luce en el cómic tampoco nadie se iba a escandalizar, que todo el mundo ha andado en bolas en su casa pero en Marte o en La Antártida ya me parece exagerar-.

Zack Snyder logra llevar con extrema fidelidad el cómic pero resulta que no es capaz de imprimirle ni un atisbo de personalidad propia más allá de su referente en papel. Snyder se limita a trasladar los mismos encuadres de las viñetas y no hay ningún momento en que se note la mano de un director detrás de esta película al limitarse a trasladarlo todo de un medio a otro. Por otra parte, las escenas a cámara lenta que tan bien resultaban en 300, fallan en esta puesto que, unido al altisisimo nivel de violencia, resultan pesadas y desagradables por el excesivo uso que se hace de las mismas.

Quizá como película no funcione pero lo que es innegable es que los personajes de Alan Moore cobran vida en la gran pantalla de la mano de un Zack Snyder excesivamente respetuoso y poco arriesgado. En las retinas de los expectadores quedaran grabadas las imágenes de la gota de sangre cayendo sobre la chapa, los excepcionales créditos dónde se repasa la historia de los Minutemen –el grupo de héroes anterior a los Watchmen- hasta situarse en el momento dónde arranca el film, la narración del accidente de Jon Osterman antes de convertirse en el Dr. Manhattan, los flashbacks que muestran al Comediante, el palacio de cristal en Marte y el final. Partiendo de una historia tan fabulosa y siendo tan fiel a la misma no se podía fallar y, si bien siempre se puede pedir algo más de personalidad en la direc ción y el montaje, una mayor simplificación de la historia o un mejor desarrollo de la misma, lo que es innegable es que los Watchmen han cobrado vida en cine de una manera efectiva de la mano de Zack Snyder

jueves, 12 de marzo de 2009

Creditos iniciales de Watchmen

Sin duda de los mejores crédtos iniciales que he visto nunca. Un perfecto resúmen de lo que ocurrió en los años previos a lo que sucede en el film. Una ucronía perfectamente explicada a ritmo de Bob Dylan



miércoles, 11 de marzo de 2009

Clint Eastwood: La experiencia hace al maestro



En una entrevista publicada en el Magazine de “El Mundo” declaraba que el era como un dinosaurio, una especie de director que no existe hoy en día. Tiene razón puesto que junto con Sídney Lumet (Tarde de Perros, Antes de que el Diablo sepa que has muerto) es de los pocos directores clásicos que hay hoy día. Aunque si bien este Californiano, que ha pasado de ser una de las principales estrellas que se declaraban republicanas a considerarse como un libertario, roza ya los 80 años de edad con una vitalidad envidiable –y promete seguir hasta la muerte, como los héroes que interpretó en muchas de sus películas- y es más conocido por el público por su carrera como actor, es obligado aclarar que tras la cámara es dónde ha obtenido los mayores elogios críticos y dónde declara sentirse más a gusto.

Como muchos de los actores de Hollywood, empezó desempeñando los más diversos trabajos (albañil, pianista, bombero forestal, limpia piscinas, obrero del metal…), pero durante el servicio militar cuando conoció a dos compañeros que consiguieron convencerle para que tomasen clases de interpretación. Uno de ellos, David Jansen consiguió la fama momentánea al obtener un papel en la serie “El Fugitivo”, Martin Milner metió cabeza entre el reparto de “La vida de Ritley” mientras que Clint empezó a conocerse por otra serie en la que permaneció 6 años, “Rawhide” -y que, valga como anécdota, los Blues Brothers entonaron la sintonía de la misma en la famosa escena del concierto en el bar country-.

Sus primeros papeles en la gran pantalla habían llegado de la mano de la serie B. El primero fue la continuación de aquel clásico del cine de terror como fue “La Criatura del Lago Negro” que se tituló en inglés “Revenge of the creature” (1953) de Jack Arnold, que volvería a contratarle en su siguiente film, “Tarántula” (1955). Pero el verdadero éxito y reconocimiento en el cine tuvo que venirle desde Italia. Cuando James Coburn rechazó el papel principal de un film que se titulaba "Magnificent Stranger", Clint Eastwood fue el siguiente en la lista para protagonizar una película del oeste –género en el que ya tenía experiencia gracias a la ya mencionada “Rawhide”- en la que incluso llegó a participar en la escritura del guión que contaba una historia similar a la de otro film mítico, “Yojimbo” de Akira Kurosawa. El film se rodó en el desierto de Tabernas, en Almería, su director fue Sergio Leone y terminó titulándose “Por un puñado de dólares”(1964). A esta película siguieron otros dos westerns rodados en el mismo sitio y por el mismo director que se convertirían en obras referenciales del género, nos referimos a “La muerte tenía un precio”(1965) y “El bueno, el feo y el malo”(1966) que junto con “Por un puñado de dólares” conforman la llamada Trilogía del dólar.

Gracias a Leone, Clint Eastwood se convirtió en toda una celberidad en Hollywood y pasó a codearse con estrellas de la talla de Richard Burton, Lee Marvin, Shirley MacLaine, Telly Savalas o Donald Sutherland en sus films. Su imagen de tipo duro caló profundamente en la audiencia y la siguió explotando en films como “Los violentos de Kelly”(1970) o “El desafío de las Águilas”(1969). En 1968 creó la Malpaso productions, la productora que de desde entonces se encarga de producir sus películas.

En 1971 se le presenta el guión de una película que acabaría convirtiéndose en una saga de cinco títulos y daría a Clint Eastwood el que sin duda es su personaje más recordado junto al vaquero sin nombre de la Trilogía del Dólar. “Harry el Sucio” de Don Siegel se convirtió en un éxito total, presentando a un policía de métodos expeditivos que odiaba todo el hipismo de la época que se vivía en San Francisco y perseguía incansablemente a un asesino que asolaba la ciudad, Scorpio. Las entregas sucesivas siguieron contando con el favor del público –una de ellas, Impacto súbito, fue dirigida por el propio Eastwood- aunque la calidad es desigual entre unos títulos y otros. En aquel mismo año, Clint Eastwood debutó como director con “Escalofrío en la noche”, tanto le gustó la experiencia que a partir de entonces empezó a concederle más importancia a su labor como director que a la de actor, sobretodo a partir de finales de los años ochenta, cuando su cine empezó a ser tomado más en serio por parte de la crítica gracias a su espléndida “Bird”.

Sin duda, Clint Eastwood es un artista completo que dirige, protagoniza y compone la música de sus películas. Como director ha realizado hasta el momento cerca de 30 películas, casi todas ellas con una calidad bastante encomiable y contando con grandes actores que luchan por aparecer en sus películas. Destacan sobretodo “El sargento de hierro” (1986), “Bird”(1988), “Cazador blanco, corazón negro”(1990), “Sin Perdón”(1992), “Los puentes de Madison” (1995), “Mystic River” (2003) y “Million Dollar Baby” (2005).

Ha sido candidato a numerosos premios en numerosas ocasiones habiendo recibido tres Globos de oro al mejor director por “Bird”, “Sin Perdón” y “Million Dollar Baby” y dos Óscars en la misma categoría por “Sin Perdón” y “Million Dollar Baby”.

Ahora estrena, tan solo dos meses y medio después de la excepcional “El Intercambio”, Gran Torino. Un film en el que parece regresar de algún modo al papel de tipo duro que le dio la fama, sólo que ahora ese tipo duro tiene 80 años y ha de resignarse a vivir en un barrio lleno de coreanos cuando medio siglo antes había estado luchando contra ellos en la guerra de corea. Sin duda un excepcional paralelismo con la vida del propio Clint que sigue luchando hasta el final por realizar lo que más le gusta, buen cine de una forma clásica, aún cuando los efectos digitales y los montajes epilépticos invaden cada vez más nuestras pantallas.

Gran Torino es la despedida como actor de Clint Eastwood, sin duda un broche de oro para su carrera interpretativa, pero promete seguir al pie del cañón tras la cámara y para el año que viene ya tiene planeado estrenar “The Human Factor” con Morgan Freeman y Matt Damon, y en la que se narrará la vida de Nelson Mandela.



lunes, 9 de marzo de 2009

VAREKAI


"Dondequiera que", esa es la tradución del título de la gran obra del Cirque du Soleil que lleva más de un mes exhibiéndose en Sevilla.

Soy un tipo bastante excéptico respecto a los circos. He visto demasiadas cosas y ya poco me impresiona pero lo que puede vivir ayer no tiene parangón. Sin duda esto es ARTE, dónde las capacidades humanas, la iluminación, la vestimenta, el riessgo el maquillaje y la música confluye para dar al espectador una experiencia sin igual.

Al principio me encontraba algo frío. Imaginaba que aquel lugar iba a ser mucho más ostentoso cuando me encontré con una simple carpa azul (no demasiado grande) y un pequeño escenario central con una enorme cantidad de tubos dorados en el fondo. Pero de repente empezaron a surgir criaturas de entre esos tubos que simulaban un bosque y un ángel cayó del cielo. Es Ícaro y recorrerá los mundos del aire, la tierra, el agua y el fuego buscando sus alas. A partir de ahí los límites de flexibilidad y coordinación que pensaba que tenía el cuerpo humano se rompieron totalmente a lo largo de un espectáculo en el que no parecía que hubiese humanos en el escenario, sino criaturas con una columna vertebral hecha de cartílagos en lugar de duro hueso. Hay momentos en los que la androginia de los artistas puede hacer que el homoerotismo tenga lugar, pero da igual, por mucho que alguien pueda tener la mente cerrada, la belleza de lo que acontece le atrapará y solo verá cuerpos perfectos y gráciles suspendiéndose en el aire de forma etérea.

Pero lo que más me sorprendió, por inesperado, fueron un par de números cómicos excepcionales en el que un mago con una torpe, y para nada atractiva, ayudante deleitaban al público con sus desastrosos trucos y otro en el que un cantante engominado hasta la médula ha de seguir el foco de luz por todos los rincones del circo.

En fin, podría ser mucho más explícito y podría relatar número por número todo lo que se realiza bajo esa mágica carpa. Pero en ningún momento mis palabras podrían hacer justicia al que sin duda es el MAYOR ESPECTÁCULO DEL MUNDO.

martes, 24 de febrero de 2009

Oscars 2009

Bueno, pues que decir, me ha parecido que Slumdog Millionaire se ha llevado demasiadas estatuillas en detrimento de la que para mi debería haber sido la ganadora que es "El Curioso Caso de Benjamin Button". Pero ya sabemos como son las cosas, es época de crisis y la hora de acercarse a una industria cinematográfica potente y mucho mñas rentable como es Bollywood. Al margen, no me parece que Slumdog Millionaire sea una mala película, sólo que la de Brad Pitt es mejor. Por otro lado creo que Kate Winslet se merece ese Oscar a mejor actriz porque ella lo vale, y punto. En cuanto a sean Penn como mejor actor sólo puedo decir que no he visto aún la película, pero que pienso que Penn es un tío que no defrauda en ninguna de sus actuaciones y se mete en un papel que no tiene nada de autobiográfico como puede ser el de Mickey Rourke, lo que hace de su interpretación algo más difícil.

Y el Oscar de Pe... pues que se lo han dado a una película regularceja. Me pareció tan mediocre la película que probablemente su interpretación no me ha parecido nada destacable por eso mismo. De todos modos la vi doblada, por lo que no pude apreciar del todo su interpretacion.

El resto de categorías dieron los premios a los más previsibles aunque no estoy de acuerdo en absoluto con que Slumdog se llevase el premio a una banda sonora llena de canciones y no de música orquestal o a un montaje y un sonido que quedaban a años luz por debajo de otras producciones nominadas.

En fin, no vi la gala por las horas intempestivas a las que se emite, porque no tengo Canal + y porque ese día estaba reventado tras haberme ido de carnaval la noche anterior y tener solo tres horitas de sueño encima. Aunque dicen que Hugh Jackman fué el mejor maestro de ceremonias que han tenido los Oscar en muchos años.

Pd: Aquí os dejo el vídeo recordatorio a los fallecidos durante el 2008 y el que adelanta los próximos estrenos que se emitieron en la gala.




Mis escenas preferidas: Scarface

Tony Montana es asediado por los agentes de la DEA pero no se rinde y, metralleta en ristre, demuestra que él es quien tiene más cojones. Sin duda un épico final para la que considero, junto con "Los intocables de Elliot Ness", la mejor película de Brian de Palma. Una orgía de violencia y frases malsonantes para recordar en una película que repasa la vida de un narcotraficante desde que sale de la carcel hasta que llega a convertirse en el rey de la coca de Miami. Sin duda, todo un clásico que llega a su tremendo cúlmen en esta escena.


martes, 17 de febrero de 2009

Elegidos para la gloria

Cuando la gente me pregunta de dónde soy, siempre respondo que de Almendralejo. Allí fue a dónde me mudé con apenas tres años de edad, estudié, hice amigos y viví la mayoría de mis experiencias. Sin duda, de los recuerdos imborrables que tengo y de lo que la gente siempre se acuerda cada vez que digo que soy de allí es del equipo de fútbol, el Extremadura. No soy muy futbolero, si acaso en los últimos años ha empezado a interesarme algo más, pero de aquellas dos temporadas en primera división me acuerdo como si aún las viviera. Duré, Cortes, Pedro José, Manuel, Ito, Basualdo, Silvani, El Mono Montoya y muchos más, todos ellos futbolistas del Extremadura de los cuales no olvidaré sus caras ni nombres por vivir la época en la que el nombre de Almendralejo sonó en todas las televisiones y todas las radios gracias a ellos.





viernes, 13 de febrero de 2009

Resúmen del 2008

Navegando he encontrado este video hecho por algún que otro yanki en el que se resume en gran parte lo que ha sido el año cinematográfico al otro lado del atlántico (y por tanto aquí, que el cine Americano tiene cerca de un 80% de cuota de pantalla). Me ha gustado bastante con esa musiquilla nostálgica que le han puesto. Para vuestra curiosidad aqui os lo dejo:



Quienes quieran saber las películas que aparecen pueden verlas pinchando aqui.

jueves, 12 de febrero de 2009

Adiós a un mito

Y no porque vaya a desaparecer la serie -que de hecho ya lo hizo para mi cuando empecé a darme cuenta de que desfasaba demasiado y que se tiraban demasiado tiempo convirtiéndose en saiyas supersaiyas y megasaiyas con el pelo cada vez más rubio y largo y los músculos más hinchados-. La serie murió para mi con célula y si me apuras con Boo. Por eso ya sentí como me agarraban los miembros cuando vi el anuncio de una adaptación a imagen real de mi anime favorito de cuando era pequeño. Una serie de dibujos inadaptable en mi opinión -¿alguna lo es? creo que de las que he visto la más salvable es Los Picapiedra y eso que la vi de chico y sin haber visto apenas la serie-. Pero ya al ver el trailer y cómo han violado a todos los iconos de aquel divertimento creado por Akira Toriyama, quitándole el caparazón y la tortuga al maestro tortuga, convirtiendo a Goku en un niñato de instituto con mucho dinero para gastar en gomina y sin ningún atisbo de su colita -la trasera, la delantera suponemos que estará ahí y hará uso conveniente de ella (al menos yo intentaría hacerlo teniendo a la que hace de Bulma al lado)y haciendo que uno de los vampiros de la serie Buffy con el mono de cuero de un X-Men haga de Picolo pálido-¿dónde está su túnica blanca y su turbante?¿quizás la comunidad islámica se sentiría insultada?-. Por ello desde que vi el trailer comencé a notar como Hollywood una vez más me agarraba los huevos y los retorcía con saña. Pero no seamos ilusos, probablemente veré la película y me indignaré con ella, quizá me resulte graciosa porque yo soy así, un masoquista audiovisual, un cinefago completo capaz de tragarse todo lo que le venden si está bien envuelto. Eso si, si la veo no será pagando.

Lo próximo de Tarantino

Sin duda uno de los directores más influyentes hoy en día. Venerado por muchos que consideran casiobramaestra todo lo que hace. A mi me gusta bastante, considero que su mejor obra fué Reservoir Dogs aunque Kill Bill me parece la más completa y con la que mejor me lo paso. Pero no deja de ser un friki que hace remixes de clásicos y géneros pasados por su estilo peculiar. Aún así estoy expectate ante su nuevo trabajo puesto que el género bélico es uno de mis favoritos,sobretodo en su vertiente aventurera.

miércoles, 11 de febrero de 2009

El Curioso Caso de Benjamin Button


Año 2005, Nueva Orleans. Mientras el huracán Katrina se acerca, una anciana postrada en la cama de un hospital le pide a su hija que le lea un libro que guarda en una vieja cartera. El libro narra la asombrosa historia de Benjamin Button, un hombre que nació con la apariencia de un hombre de 80 años y fue rejuveneciendo a medida que pasaba el tiempo.

El argumento parte de una historia corta escrita por F. Scott Fitzgerald e incluida en su libro “Tales of the Jazz Age”. Pero dicha historia sólo aporta la idea de la vida al revés, nacer viejo y rejuvenecer con el paso de los tiempos. Pero sólo físicamente, pues su mentalidad se forja como la de cualquier humano. “El Curioso Caso de Benjamin Button” tiene una historia de esas que abarcan toda una vida, la vida de un tipo peculiar, puesto que el hecho de que haya nacido viejo es lo que marca todo el devenir de una historia que podría haber caído fácilmente en la explotación de esa situación de manera bastante burda, tirando por el lado de lo cómico antes que de lo dramático. Pero Fincher decide mostrarnos un cuento de cerca de tres horas de duración en el cual conocemos a Benjamin Button desde su nacimiento hasta su muerte, vivimos con él sus aventuras y amores y nos emocionamos al ver cómo todo aquel a quien conoce envejece mientras él rejuvenece. David Fincher acierta al encontrar el tono perfecto de una historia que empieza de una manera más cómica y aventurera (el principio en la residencia de ancianos o los viajes en el barco y su participación en la segunda guerra mundial) para acabar contándonos una historia de amor imposible pero sin olvidar en ningún momento el tono mágico que envuelve a la película.

La película cuenta con un plantel de personajes inolvidable que se quedan grabados en la memoria del espectador por mucho tiempo: la madre adoptiva de Button, el padre biológico de éste –memorable la escena en la que lo abandona en las escaleras de la residencia de ancianos-, el capitán del barco o el anciano que cuenta una y otra vez las veces que le han caído rayos. Pero sin duda los reyes de la función son Brad Pitt y Cate Blanchet. El primero carga con el peso de toda la película y con kilos y píxeles de maquillaje en un labor perfecta de los dos departamentos. Pero extrañamente su expresividad parece mucho más viva al principio de la peli cuando está casi irreconocible como un hombre de avanzada que cuando ya aparece más joven y sin maquillaje. Parece que la pose un poco chulesca de la que hace gala resta algo de carisma a un personaje perfecto aunque, afortunadamente, no es nada insultante y su actuación sigue rayando a buen nivel sin maquillaje. Pero la estrella de la función es Cate Blanchett, cargada también de maquillaje a lo largo de la película pero que consigue transmitir su atracción por Button y las idas y venidas sentimentales a lo largo de la película.

David Fincher vuelve a demostrar que es uno de los grandes directores del siglo XX, en esta ocasión ha optado por una dirección más clásica aunque no carente de atractivo. Labor reforzada por la espléndida labor de fotografía de la que hace gala el film y que refuerza de manera encomiable ese hálito mágico que envuelve a la película. Por otro lado la labor de efectos especiales es magnífica y merece todos los reconocimientos habidos y por haber. El maquillaje y los efectos confluyen en armonía para hacer totalmente creíble que Brad Pitt y Cate Blanchett pasen por personas de 80 o 18 años. Todo se ve perfectamente arropado por la preciosa música de Alexander Desplat que no sobresale en ningún momento sino que acompaña a las escenas como si fuese un complemento indispensable de estas. Aunque no la notemos está ahí para reforzar las imágenes y los sentimientos que estas muestran.

“El Curioso Caso de Benjamin Button” ha sabido encontrar el equilibrio perfecto aunque el director renegase en un principio de este montaje a favor de uno que durase 180 minutos (la película ha terminado durando 165 minutos, a medio camino entre los 180 que pedía Fincher y los 120 que exigía la productora). No sabemos cómo habría quedado la versión de Fincher y si unos minutos más habrían hecho que ciertas partes de la película fuesen algo más lentas. Lo único que podría criticársele a la película es la normalidad con la que todo el mundo toma el hecho de que Benjamin Button sea un hombre que rejuvenece en lugar de envejecer. Parece que tras la impresión del principio cuándo nace, éste fuese un hándicap que ha aceptado todo el mundo.

Se podría decir que “El Curioso Caso de Benjamin Button” es una película sobre la vida cuando en realidad es un cuento sobre la muerte, que se refleja como el destino que nos espera a todos, inevitable por mucho que rejuvenezcas o envejezcas. Como dicen en un momento de la película <>.

martes, 10 de febrero de 2009

Valkiria


Tras un ataque en el frente africano en el que queda gravemente herido, perdiendo una mano, dos dedos y un ojo, el coronel Claus Von Stauffenberg empezará a odiar aún con más saña al régimen nazi. A su vuelta a Alemania contactará con un grupo de oficiales que están dispuestos a asesinar a Hitler y dar un golpe de estado mediante el ejército de reserva gracias a un plan que ideó el propio Hitler en caso de que falleciese, la operación Valkiria.

Un argumento de lo más interesante, basado en hechos reales es el pilar de este film hecho a mayor gloria de Tom Cruise. La historia está bien llevada y no llega a hacerse pesada en ningún momento. Las escenas de diálogos se suceden durante las dos horas de metraje con poca acción y ya es un mérito que en Hollywood no hayan metido con calzador algún que otro tiroteo entre medias para hacer la cosa más impactante –aunque el ataque aéreo del principio en el que Stauffenberg resulta malherido es ciertamente impactante-. El rigor histórico es bastante fuerte, lo que puede darle un aspecto algo frío al film pero a su vez le aporta seriedad y trascendencia. Volviendo al tema de la historia, el hecho de que se trate de una conspiración, que se enclave en la segunda guerra mundial y que sus protagonistas sean los propios nazis intentando acabar con Hitler ya es suficiente para captar el interés del espectador, pero tiene más merito aún sabiendo que la gente conoce cómo acabó la operación Valkiria y, aún así, se consigue un alto nivel de suspense en buena parte del film que te llega a dar esperanzas de que la operación Valkiria puede salir bien.

Pero el film tiene un gran lastre y es el personaje del coronel Claus Von Stauffenberg. Casi toda la película gira alrededor de su figura y uno llega a tener la sensación de que es casi el único que está moviendo los hilos para que buena parte de los altos mandatarios nazis apoyen la operación Valkiria. El hecho de que se centre en su figura convierte lo que podría haber sido un minucioso estudio coral sobre los principales implicados en la trama en un film plano. Se debería haber ahondado en cada uno de los implicados, en sus motivaciones ideológicas y no centrarse en un personaje que en la película parece que organiza el plan sólo por venganza por haber perdido la mano y el ojo.

En cuanto al reparto actoral, raya a un nivel envidiable hoy día aunque falla precisamente en dónde menos debería, en su protagonista. Tom Cruise no logra que empaticemos con él, que sintamos lo que el siente, simplemente logra caernos simpático porque interpreta a un nazi bueno. El resto del reparto está compuesto por Bill Nighy –en una interpretación memorable- , Eddie Izzard, Kenneth Branagh –que desaparece al principio del film de forma súbita, pero aún así su presencia siempre es de agradecer-, Stephen Fry, Thomas Kretschmann –en un papel que le viene como anillo al dedo, pues este actor parece haberse especializado en interpretar nazis-, Tom Wilkinson y Terence Stamp -ambos soberbios-. Resaltar que me parece desaprovechado el papel de Carice Van Houten haciendo de la esposa del coronel Stauffenberg, ésta excepcional actriz sólo aparece en dos momentos, cuando Stauffenberg llega malherido de la guerra y otro en el que se intuye que está embarazada, pudíendo haber sido un gran apoyo con el que dar mayor empaque emocional a la cinta.

En fin, una película digna de verse en cine aunque se queda corta respecto a lo que pudiese haber sido si se hubiese tratado de una manera mucho más profunda y con más metraje.

lunes, 9 de febrero de 2009

Eduardo Manostijeras

Título: Eduardo Manostijeras (Edward Scissorhands)
Director: Tim Burton
Año: 1990 (USA)
Intérpretes: Johnny Depp, Winona Ryder, Diane Wiest, Alan Arkin y Vincent Price.

Sinopsis
Una vendedora a domicilio encuentra en un viejo caserón abandonado a un extraño joven que tiene tijeras en vez de manos. Lo acoge en su casa trastornando la vida de todo el vecindario.


Crítica
Emocionante historia acerca de un personaje que es distinto al resto. Un puzle que incluye referencias a clásicos como La Bella y la Bestia, Frankenstein o el film sobre los monstruos de circo La Parada de los Monstruos (Tod Browning, 1932). La película es sencillamente un cuento de esos que cuentan las abuelas a sus nietos antes de dormir (como bien muestra el encantador prólogo de la cinta), una historia mágica acerca de un chico diferente en un mundo de locos. El intento de adaptarse a una sociedad de alguien que ha nacido fuera de ella, provocando curiosidad y expectación acerca de su persona al principio y siendo rechazado más tarde. Se puede ver claramente una denuncia contra la falsedad imperante en la sociedad de nuestros días, donde de repente algo que adoramos se convierte, por boca de otros, en algo que tenemos que temer. Una historia simple en apariencia, pero con tantas lecturas como pueden tener cualquiera de los clásicos antes citados.
Johnny Depp compone un protagonista memorable. Interpreta a un Eduardo Manostijeras callado, sincero y amable, que es, en definitiva, una persona dulce que aún no ha sido corrompida por la sociedad. Se enamora del personaje de Winona Ryder, pero lo hace como cuando los niños chicos se enamoran. Depp consigue con esta interpretación que rápidamente cojamos cariño al personaje y, es más, difícilmente conseguiremos olvidarnos de él. Por otro lado, Winona Ryder interpreta al interés amoroso de Eduardo en un papel bastante sencillo. Con ser una chica popular de instituto con novio atractivo pero chulo, y sentir algo de pena y compasión por el protagonista ya le basta, y cumple con la tarea. Diane Wiest y Alan Arkin interpretan al matrimonio que acoge en su casa a Eduardo. Diane es realmente creíble en su papel de una madre ignorada por el resto de sus vecinas que ve en Eduardo la posibilidad de acercarse un poco más a ellas, pero sin dejar de lado el hecho de que lo aprecia realmente. Alan Arkin crea a un padre de familia bastante despreocupado y que queda en un segundo plano frente a la hija y la madre. También es destacable la labor interpretativa de todas las actrices secundarias que conforman el nutrido grupo de vecinas tan superficiales. Pero sin duda, la interpretación más memorable tras la de Johnny Depp, es la de un Vincent Price ya anciano en su último papel. El que fuera el abominable doctor Phibes, nos lega una última interpretación para la eternidad. Su figura en el papel como inventor que crea a Eduardo inunda la pantalla y consigue que con unos pocos minutos en pantalla, y menos palabras aún, sintamos aprecio por su personaje.
En cuanto a la dirección es precisa, de un ritmo ajustado, con un montaje a la altura. Tim Burton abandona en esta película las florituras de su anterior film (Batman) para dotar a la película de un clasicismo que aumenta esa aura mágica que tiene, permitiéndose además un homenaje a Frankenstein en una de sus escenas. Respecto a la fotografía, es interesante observar el contraste entre la luz oscura y los decorados tenebrosos del castillo con el colorido y la luz brillante de la urbanización (constante que se mantiene en la mayor parte de la filmografía de Tim Burton). La mágica música de Danny Elfman ayuda a resaltar lo mágico de la historia de manera sobresaliente con un tema principal que quedará en la memoria al igual que el de Bitelchus o Batman.
Un film magnífico que permanecerá en la memoria de cualquier espectador que se acerque a él. Seguramente el film más personal de toda la filmografía de Tim Burton, junto a Pesadilla antes de Navidad.

lunes, 19 de enero de 2009

El gran Alfredo en la radio

Mi gran amigo Alfredo, con el que me he corrido alguna que otra fiestecilla es un tio de los de órdago. Siempre podrá sacarte una sonrisa, pero nunca como en esta sorpresa que me pasaron. A Alfredo no se le ocurrió otra cosa que llamar al programa Hablar por hablar y... mejor que lo escuchen ustedes mismos.