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sábado, 15 de mayo de 2010

Robin Hood



Ridley Scott y Russel Crowe vuelven a reunirse para traernos una historia épica. El nacimiento de una leyenda que todos conocemos pero mostrado de una forma desconocida. Pasen y vean al Robin Hood del siglo XXI.

Francia, siglo XII. El rey Ricardo Corazón de León asedia un castillo francés a su vuelta de las cruzadas. La corona está arruinada por las campañas militares mantenidas y los tributos que hay que pagarle al rey mantienen a la población bastante crispada. En otra parte, un general conspira con los franceses para conseguir que el Rey Ricardo muera y la corona sea heredada por su infame hermano Juan y, con ello, se produzca una guerra civil en Inglaterra que debilite al país y permita a Francia invadir Inglaterra. Pero, en este marco, nacerá un héroe, nacerá la leyenda de Robin Hood.

La primera sensación que tiene uno al ver los diferentes tráileres y avances de esta película es la de que vamos a asistir a una especie de secuela de Gladiator. Pero lo que en aquella era la historia de un general nombrado para ser el próximo emperador de Roma, que termina luchando en las arenas del Coliseo por la traición sufrida por parte del hijo del anterior emperador nada tiene que ver con la simple historia de un arquero que se hace pasar por un noble y acaba dirigiendo la última batalla contra los franceses. Si la primera era una historia de descenso social, ésta es una de ascenso. Y ese es precisamente el problema de la cinta, el Robin Hood de Russel Crowe permanece impasible ante todo lo que acontece a su alrededor y, sencillamente cumple promesas que ha prometido cumplir. Solo hacia el final se toma la lucha por Inglaterra como algo personal y la emoción hace acto de presencia en el filme. El otro papel relevante de la película, el de una espléndida Cate Blanchett sí que aporta vigor a la historia con una mujer luchadora y realista. La forzada esposa de Robin Hood es lo mejor de la película y los detalles que hacen avanzar la relación entre ellos dos, lo más conseguido de la cinta.

El guión no es que no cuente una buena historia, de hecho las conspiraciones dentro del seno de la corona y contra ella son lo más interesante de Robin Hood. El problema es que se ha querido mantener todo muy apegado a la realidad, todo es muy seco y falta la emoción de la que hablaba antes.

A lo anterior no ayuda mucho un Russel Crowe que parece actuar en modo automático durante la mayor parte del metraje y que solo da algo de sí mismo en cuatro escenas puntuales. El resto del reparto cumple su cometido, con un Oscar Isaac que compone un rey Juan ciertamente despreciable, un cobarde que busca mantenerse en la corona a toda costa. También destacar la labor de una espléndida Cate Blanchett como lady Marian, ella es la auténtica estrella del film.

Ridley Scott rueda de forma vigorosa, sabiendo colocar la cámara en el mejor sitio en cada momento y regalándonos preciosas estampas de los paisajes ingleses. Aún así, por el apego a contar una historia realista, alejada totalmente de las anteriores versiones sobre el arquero de Nottingham, el director no realiza demasiadas florituras visuales que dejen impactado al espectador. De hecho, las batallas son secas y duras, sí, pero menos espectaculares de lo que uno espera de él.

En fin, este Robin Hood Begins es una buena opción para acudir al cine este fin de semana. Ridley Scott nos ha traído una película adulta que seguramente defraudará a muchos, pero al fin y al cabo realizar una película dónde lo más importante es la historia y no forzarla con más acción o momentos emotivos para contentar a las audiencias la convierten en una producción valiente.


domingo, 3 de enero de 2010

Las 20 mejores películas de la década

Hemos dejado atrás el 2009 y, con él, la primera década del nuevo milenio. Este humilde servidor se ha afanado en pensar cuáles han sido las películas que más le han llegado en estos diez años. Obviamente no son las mejores, y cualquiera fácilmente elegiría a otras veinte películas, pero sí que son aquellas 20 películas que recuerdo que me dejaron mejor sabor de boca al salir del cine y de las cuales más he hablado por la impresión que me produjeron.

En fin, no me demoro más y aquí les dejo la lista sin ningún orden de preferencia. Tan sólo las 20 películas que he decidido escoger:

Avatar (James Cameron, 2009)


Avatar es el gran colofón de la década. James Cameron ha desplegado un espectáculo que marcará una era en el cine. Un film que quizás no pueda considerarse una obra maestra (al menos argumentalmente) pero del que sí se puede decir que se ha convertido en un clásico instantáneo. James Cameron ha desplegado toda su energía tras las cámaras y ha dejado el listón técnico tan alto que en varios años no veremos una producción del mismo nivel.

El secreto de sus ojos (Juan José Campanella, 2009)


Una historia de amor enmarcada en un relato de cine negro excepcionalmente protagonizado por un Ricardo Darín en estado de gracia acompañado de un excelente plantel de secundarios. La historia fluye con un ritmo constante hasta un final desgarrador. Ojo, por si fuera poco, ésta película contiene el mejor plano secuencia de la década.

El curioso caso de Benjamin Button (David Fincher, 2008)


El director de Se7en se atreve esta vez con un cuento en el que el protagonista nace anciano y a medida que pasan los años va rejuveneciendo. En medio, como era de esperar, una historia de amor imposible y una seria reflexión acerca de la vida, la juventud, la vejez y de cómo todo ello afecta a la relación entre dos personas.

El caballero oscuro (Christopher Nolan, 2009)


La mejor película de superhéroes de la historia. Christopher Nolan continúa la renovación del Batman más oscuro y realista del cine enfrentándolo al Joker más sádico. En realidad El caballero oscuro no deja de ser un impresionante thriller épico que te mantendrá pegado a la butaca durante sus dos horas y media de duración.

El ultimátum de Bourne (Paul Greengrass, 2008)


La mejor película de acción de la década. La tercera entrega de Bourne acelera el ritmo vertiginósamente y nos lleva junto al protagonista por todo el mundo descubriendo la conspiración que hay detrás de su amnesia y la persecución que hay contra él sin dejar de lado las set pieces de acción con cámara al hombro mejor rodadas jamás.

El libro negro (Paul Verhoeven, 2006)


IMPRESIONANTE. Sólo así se puede calificar al retorno de Paul Verhoeven a su tierra natal, Holanda. Una historia bélica de espionaje con el sabor de las grandes aventuras con la segunda guerra mundial como telón de fondo que se produjeron en los años 50 y 60.

The Fall: El sueño de Alexandria (Tarsem Singh, 2006)
Una niña conoce a un especialista de cine malherido en un hospital. Éste le contará diversas historias fantásticas que la niña tratará de encauzar como ella quiere. Lo que ella no sabe es que las historias que cuenta el joven especialista puede que estén ocurriendo a su alrededor. La película más hipnótica y con la fotografía más bella que he visto nunca.

V de Vendetta (James McTeige, 2006)


No pensaba incluirla en un principio en esta lista. El cómic es mucho más complejo y completo, por lo que al ver esta película uno puede sentirse algo decepcionado. Pero hay que reconocer que V de Vendetta no deja de ser la mejor adaptación posible que podía hacerse de la obra de Alan Moore (bastante por encima de ese corta y pega, muy bien hecho por cierto, que fué Watchmen), y que incluso cambia a mejor el clímax final del cómic con esa explosión arropada por los londinenses (incluyendo a algunos personajes que habían fallecido) y que simboliza una nueva era.

Million Dollar Baby (Clint Eastwood, 2006)
Clint Eastwood logró la victoria en los Oscars con esta historia de una boxeadora solitaria y con una enorme fuerza de voluntad a la que se le trunca su vida cuando llega a lo más alto del boxeo femenino. La causa, un fatal accidente. Todos nos plantearemos qué hacer si estuviésemos en el papel de Clint Eastwood, el entrenador de ella y la única persona que le queda en el mundo a la protagonista tras su accidente.

Los Increíbles (Brad Bird, 2004)
Qué decir. Pixar es la productora de obras maestras por antonomasia y fácilmente podría haber incluido todos los títulos que ha estrenado en estos años en la lista. Pero es que los superhéroes son mi debilidad y además considero que Los Increíbles es la película más divertida de Pixar y del mundo superheroico.

Kill Bill (Quentin Tarantino, 2003)

Considerando las dos partes en que fue estrenada como una sola película, el film de Tarantino para mi se ha convertido en el mejor de toda su filmografía. Es verdad que tiene sus altibajos, pero el número de aciertos es, con mucho, superior al de fallos. La sangrienta venganza de la Novia es seguida por el espectador como si se tratase de su propia venganza y se da de bruces en la segunda parte cuando se muestra al objeto de esa venganza, Bill, como un ser completamente humanizado (justo al contrario que la mayoría de villanos del cine) y siempre presenten. Magistral.

La pasión de Cristo (Mel Gibson, 2003)

Desgarradora y fidelísima recreación de las últimas horas de Jesús de Nazaret. Rodada en arameo y con una fotografía que evoca a Caravaggio, Mel Gibson consigue trasladarnos al lugar de los hechos y conmovernos con las duras imágenes del tormento de Jesucristo. Una obra maestra excelentemente rodada e interpretada.

Mystic River (Clint Eastwood, 2003)

Segundo film de Eastwood en esta lista y una historia de cine negro en la que tres amigos de la infancia se vuelven a encontrar años después cuando la hija de uno de ellos es asesinada. Uno de ellos es el padre vengativo, otro el inspector encargado de la investigación y el tercero se convertirá en sospechoso del asesinato. Intriga asegurada de principio a fin.

Big Fish (Tim Burton, 2003)
Tim Burton encandila con la historia de un cuentacuentos moribundo que narra a su hijo su vida como si de un cuento se tratase. Realidad y fantasía se dan la mano en la película más emotiva de su director.

Buscando a Nemo (Andrew Stanton, 2003)
Solo por el personaje de Dory ya debería estar esta película en esta lista. Pero es que Buscando a Nemo es mucho más, es un viaje por el fondo del mar de un pez payaso padre buscando a su desaparecido hijo. Un odisea en la que cada personaje deja huella en el espectador.

Camino a la perdición (Sam Mendes, 2002)
El padrino comenzaba con una boda, ésta lo hace con un funeral. Como debe de ser, una historia de venganza protagonizada por Tom Hanks, que encarna a un sicario de la mafia irlandesa que tratará de acabar con sus antiguos jefes después de que estos matasen a su familia.

El señor de los anillos (Peter Jackson, 2001-2003)

La guerra de las galaxias fué el evento cinematográfico de la generación de mi padre y esta trilogía lo es de la mía. Peter Jackson ha conseguido trasladar fielmente el universo de Tolkien y llevar a las pantallas una magistral película de fantasía épica que cambió el modo de ver este género en el cine. No son tres película, es una película de 9 horas en la que todo comienza como deben comenzar las buenas historias, en un lugar apacible con alguien de los más mundano y acabar por todo lo alto con ese personaje convertido en un héroe legendario.

Los otros (Alejandro Amenábar, 2001)
Alejandro Amenábar alcanzó su cima con esta historia de terror gótico a la que le hizo mucho daño que tan sólo un año antes se estrenase El sexto sentido. Dos películas diferentes, pero que comparten un final bastante similar, aunque en el caso que nos ocupa el final suceda de manera bastante más impactante.

El protegido (M.Night Shyamalan, 2000)

Lo he dicho, los superhéroes son mi debilidad, pero es que además esta película de Shyamalan resulta ser la visión más realista del nacimiento de un superhéroe, así como de un supervillano. Contada con un pulso excelente, la considero como la mejor de su autor y la colocaría como la mejor película de superhéroes jamás hecha sino existiese El caballero oscuro.

Gladiator (Ridley Scott, 2000)
Puro espectáculo puesto al servicio de una historia de traición y ambición. Ridley Scott devolvió la épica al cine de manera insuperable, puesto que ninguna otra gran película épica estrenada después ha conseguido hacerle sombra (ni tan siquiera el propio director con El Reino de los cielos, aunque hay que reconocer que la versión del director de este película consigue convertirla en un film más que notable).

martes, 15 de diciembre de 2009

Tráiler de Robin Hood

Si pensamos en cine épico con Ridley Scott ante las cámaras y Russel Crowe protagonizando la historia, es inevitable pensar en ese grandioso film que es Gladiator. El director inglés y el actor australiano se proponen ahora contar la historia de Robin Hood de la manera más espectacular y, a la vez, realista posible en una película que cuenta, además, con la presencia de Cate Blanchett y Mark Strong. ¿Conseguirá hacernos olvidar el magistral peplum que dirigió en el año 2000? La respuesta estará en los cines el 14 de mayo de 2010.